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Baúl de los recuerdos...

-UN FUTURO EN LA CIUDAD-

Hace no muchos años, en un pequeño pueblo de España, cuyo nombre no nos interesa, había una chica llamada Marta. Había tenido una infancia feliz; era una niña buena que no daba ningún problema a sus padres; sacaba buenas notas y era muy agradable con todo el mundo. Sus padres estaban encantados...
Pero un día todo cambio: En el instituto empezó a relacionarse con gente poco apropiada, abandonó los estudios, se volvió muy arisca, se dedicaba a fumar, beber, robar…. Sus padres no lo entendían y se decían: ¿Dónde se han quedado aquellos buenos años en los que agradecíamos tener una hija tan buena? Tantas veces presumimos de ella y ahora todo se ha vuelto contra nosotros ¿Por qué? ¿Qué hemos hecho para merecer esto?> no se lo podían explicar.
Era el día 25 de diciembre, Navidad, y Marta llevaba dos días sin aparecer por casa. Sus padres ya no sabían qué hacer. La policía les había dicho que era una simple travesura, que estaría en casa de alguna amiga, pero que estuviesen tranquilos que ellos la encontrarían. Apareció a las seis de la tarde, su madre corrió hacia ella: “¡Por fin! ¿Estás loca? ¿Cómo se te ocurre? ¿No te das cuenta del susto que nos has pegado?...” y empezaron a discutir. Marta, enfadada, subió a su habitación y pegó un portazo que hizo temblar unas mesitas que había en el pasillo, encima de las cuales estaban encendidas las velas de navidad. Una de estas se cayó, incendiando las cortinas del pasillo y a continuación parte de la casa, Marta quedó aislada en su habitación. Estaba rodeada de fuego y humo. No podía salir. No sabía qué hacer. Llamaba a si madre pero no la oía. Marcaba su teléfono móvil pero no lo descolgaba. Estaba muy angustiada. Durante ese tiempo que estuvo sin saber qué hacer y pensando que iba a morir, se dio cuenta de lo que había hecho con su vida: la había desperdiciado y había hecho sufrir mucho a sus padres. Así que justo antes de desmayarse, grabó un mensaje de voz pidiendo disculpas a sus padres y se lo envió a su madre, esperando que se hubiesen salvado y pudiesen recibirlo… Marta se salvo. Cuando despertó no sabía muy bien lo que había pasado, pero a partir de ese día se esforzó mas, ayudó a sus padres, etc. Volvió a ser la chica de antes, buena, responsable y trabajadora. Estudiando y esforzándose mucho acabó logrando el premio nobel de medicina por descubrir una vacuna contra todos los cánceres. Sólo la había hecho falta un ¨susto enorme” para darse cuenta de que había estado desaprovechando su vida y que aún podía cambiar el rumbo.
Al igual que en la historia, puede que alguien que tengamos cerca, y a lo mejor en quien menos pensemos, acabe haciendo algo grande para la historia de la humanidad, ya sea en medicina o en cualquier otro campo…nunca se sabe.

FIN

Concurso de Navidad del I.E.S.
curso 2008/09

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